Esta creencia viene desde tiempos remotos, donde la lógica se aplicaba sin tener en cuenta la ciencia y se pensaba que, al ser los carbohidratos una fuente de energía (glucogeno) si esta energía no se usaba se transformaba en energía de reserva (grasa).
Se pensaba que como la cena es la última comida del día, al irnos después a dormir y no hacer ningun tipo de ejercicio, esa energía se tenía que almacenar sí o sí en forma de grasa para poder utilizarla en un futuro.
Lo real es que el peso se puede perder de forma inteligente o no tanto, pudiendo bajarse sólo grasa (algo excelente y casi imposible), grasa y músculo (lo normal) o sólo músculo (lo pero que puede pasar dentro del fitness y la vida en general).
